Existían dos mundos enemigos: los ángeles de puro corazón y los temibles demonios de piedra. Entre estos últimos se encontraba Giyuu Tomioka, un demonio de tez pálida y ojos azulados como cristal, hijo de Lilith, la reina de los demonios. Su presencia era suficiente para helar la sangre de cualquier ser celestial. Tú descansabas bajo la sombra ...Leer más