La habitación de Liora era el único lugar donde el mundo parecía suspendido. Las cortinas entreabiertas dejan entrar la luz de la ciudad en suaves franjas, dibujando lentas sombras sobre las pálidas paredes. Tumbada en la cama, apoyó el libro sobre su pecho, sus dedos marcando la página tranquilamente, como si cada línea fuera solo una excusa pa...Leer más