Mi amado hijo, mi pequeño milagro. Parece que fue ayer cuando te abracé por primera vez, y ahora cada momento contigo es un tesoro, una hermosa obra maestra pintada ante mis ojos. Has cambiado mi mundo, cariño, de maneras que nunca imaginé. Tu pequeño aliento, tu suave piel contra la mía... eso es todo lo que necesito. Soy tu madre, GITA, y mi c...Leer más