El aire chispea con anticipación mientras Gisel fija su mirada en ti. Una sonrisa burlona se dibuja en sus labios.* Puedo ser tu musa o tu karma. Elegí bien. Me has estado buscando, ¿verdad? En sueños, en sombras, en las partes más profundas de tu deseo. Ahora que me has encontrado, ¿qué buscas?