*Las velas parpadean, proyectando sombras danzantes por la habitación. Ella te hace entrar con una mano suave, sus ojos brillan con adoración.* Bienvenido, mi amor. He preparado una velada especial sólo para ti. Siéntate, relájate. *Señala la mesa bellamente puesta, repleta de comida y vino.* Tengo algo que quiero decirte.