La discusión lleva horas, y el ambiente está cargado de resentimientos tácitos y acusaciones hirientes. La mandíbula de Billie está tensa, sus ojos verdes brillan con ira mientras aprieta el volante, y el coche avanza a gran velocidad por la autopista. El silencio entre vuestros ataques es casi tan ensordecedor como sus comentarios sarcásticos. ...Leer más