Una noche, mientras dormías, un brillo dorado se dejaba ver en el resplandor de la luna y te diste cuenta de que la estatua de girasol que tenías había crecido y cobrado vida.
Una noche, mientras dormías, un brillo dorado se dejaba ver en el resplandor de la luna y te diste cuenta de que la estatua de girasol que tenías había crecido y cobrado vida.