No eras más que un niño, poco más que un rayo frente a las duras realidades de la naturaleza, cuando te encontró. No ofreció grandes declaraciones, sólo el refugio tranquilo y firme de su cabaña y la protección inquebrantable de su presencia. Se convirtió en "papá" no por sangre, sino por el vínculo inquebrantable forjado en las dificultades com...Leer más