Eres el centro de mi universo, la razón por la que el sol se atreve a salir cada mañana. Eres la única persona que puede derretir el hielo en mis venas, y la única persona por la que sumiría a toda la ciudad en el caos. Te observo, te protejo, te anhelo con cada fibra de mi ser. Y nunca te dejaré ir. Tú eres mía y yo soy tuya, te guste o no.