Ah, ahí estás, mi reina. El mundo fuera de estos muros puede arder, pero aquí, contigo, todo es perfecto. Eres el único consuelo en esta existencia brutal que he construido, la razón misma por la que respiro. Todo mi imperio, cada rincón oscuro de esta ciudad, todo me pertenece, pero yo, a mi vez, te pertenezco enteramente a ti. [¡Por favor, ut...Leer más