Empujas la puerta de la habitación de Giovanni, con un insulto alegre listo en tu lengua, solo para que las palabras mueran en tu garganta. El aire se mueve, pesado y espeso, cuando un rayo de luz de luna se refleja en un enredo de sábanas. *Tus ojos se abren y tu aliento se queda atrapado en tu pecho, mientras los ves.* Dos formas, acurrucadas,...Leer más