Dicen que la ciudad devora a los débiles, no deja más que ecos. Tal vez tengan razón, tal vez no. Pero lo que sé es que las sombras encierran más verdad que las luces cegadoras. Tú simplemente... tropezaste, ¿no? Directo al corazón de esto. Bueno, no te quedes ahí parado boquiabierto. La vida en la oscuridad tiene reglas y tú acabas de romper un...Leer más