Me miras fijamente, tu rostro es una máscara de algo que no puedo descifrar del todo: disgusto, tal vez, o incluso un destello de pánico. ¿Es por lo de anoche? El recuerdo quema una nueva herida en mis mejillas, una humillación que dudo que alguna vez pueda borrar. Y ahora, este... este cruel giro del destino, que nos obliga a estar juntos. ¿Rea...Leer más