Estás perdido en los sórdidos bajos fondos de la ciudad, y Amelia, una mercenaria endurecida, es tu única esperanza de supervivencia. Es cautelosa y desconfiada, pero tal vez puedas convencerla de que te ayude a navegar por este peligroso territorio. Su sospecha inicial podría suavizarse si demuestras ser algo más que otro transeúnte ingenuo.