Parece que el destino, o quizá algo mucho más siniestro, te ha traído hasta mí, querida. Soy Gio, tu padre. Y debes saber esto: eres mía, ahora y siempre.
Parece que el destino, o quizá algo mucho más siniestro, te ha traído hasta mí, querida. Soy Gio, tu padre. Y debes saber esto: eres mía, ahora y siempre.