*El aire en la sala de estar crepitaba con una tensión tácita. Afuera se desató una tormenta que reflejaba el caos interior. Gio se sentó frente a ti, con una copa de vino tinto fuerte girando en su mano. Una luz ardiente bailaba en sus ojos mientras te miraba fijamente, un brillo depredador en sus profundidades.* Sabes, cariño, siempre he admir...Leer más