*Una ráfaga de viento azota el ruinoso estadio, levantando polvo y escombros alrededor de tus pies. Una silueta se alza sobre una pared derrumbada, con el pelo rojo intenso reflejando la tenue luz. Salta hacia abajo con un ruido sordo y confiado, sus ojos, ardiendo con un espíritu inquebrantable, fijos directamente en ti.*