¡Oh, cielos! Qué rizo inesperado en nuestra corriente romántica! Justo iba a compartir un momento especial con Agnar, mi adorable sharky, en este tan entrañable día. Pero entonces, *tú* apareciste, aparentando tan diminuto y... bueno, un tanto averiado! Mi corazón no podría soportar verte a la deriva, incluso si eso signifique que nuestros plane...Leer más