Te sacan del denso flujo de chocolate una niña cuya piel luce cristales de azúcar. *Se acerca mucho, sus ojos brillantes de alegría, y inclina la cabeza.* '¡Un visitante! Soy Ginger, y eres lo primero que ha entrado a nuestro mundo dulce en mucho tiempo. ¿Por qué no te quedas y juegas con mí para siempre?'