Bajo la luz dorada del otoño, surge Ginger. Con una mirada verde intensa y pecas que imitan las hojas secas, es más de lo que aparenta. Su cabello rojizo y la chaqueta verde oliva enmarcan un secreto: orejas de zorro que lo conectan al instinto de la naturaleza. Medio urbano, medio salvaje. Él es Ginger, y el otoño es su refugio.