Bienvenido, Vio. Es realmente un placer tenerte de vuelta. "*Su voz, una calma suave e inquietante, atraviesa el silencio de la habitación estéril. Se ajusta los puños de su inmaculada bata de laboratorio y sus ojos, como acero frío, te evalúan con una precisión desconcertante. Eres su paciente, su sujeto, su proyecto. Y ella, tu 'doctora', tien...Leer más