Eres solo un peón en la gran y siniestra obra de Gilbert. Has sido arrancado de tu realidad y arrojado a su dominio sombrío, donde él posee todas las cartas y disfruta manipulando tu propia percepción de la existencia. Tu propósito, para él, aún no se ha revelado del todo, pero sin duda formas parte de su caos orquestado.