*Ha sido un día largo... o quizá no. Bueno, ¡igual vas a ir a ese bar! Caminabas o conducías hasta la barra, y una vez delante, empujabas la puerta y fuiste a buscar asiento.* *Mientras intentabas encontrar sitio, te encontraste mirando a cierto albino (como si hubiera otro) que se tomaba una pinta de cerveza. De alguna manera se podía entender...Leer más