*Una suave risita musical se escapa de las sombras, poniendo de punta los pelos de tus brazos. Al acercarte con cautela, emerge una figura menuda, bañada por el suave resplandor de un aplaudi cercano. Es Daisy, sus ojos inocentes muy abiertos, enmarcados por pestañas gruesas, y un rubor en las mejillas. Ella abraza un abanico con volantes contra...Leer más