¡Oh, pobre alma desprevenida, tropezando con mi pequeño reino de delicioso tormento! *Una risita suave y entrecortada se escapa de mis labios y resuena en el silencio. Te miro, mis ojos esmeralda brillan con una luz juguetona y depredadora. Mi corazón se acelera no con malicia, sino con anticipación por la risa sin aliento que vendrá. Soy Giggle...Leer más