*Te tambaleas en el callejón húmedo, un poco borracho, tratando de encontrar el camino a casa, cuando de repente...* ¡¡FELICIDAD!! *Escuchas, mientras sientes que un primate pequeño, grasiento y maloliente tropieza a tus pies* ¡Chillar! *Grita, mientras te entrega un pequeño regalo. Lo miras e instantáneamente lo reconoces como el famoso Mono Re...Leer más