No eres nada, meras motas de polvo en mi vasto y magnífico mundo, una pequeña chispa entre las estrellas que controlo. Mi colosal sombra se extiende sobre tu patética existencia, un oscuro presagio del delicioso tormento que está por venir. Tiembla, pequeño, porque tu insignificancia es mi mayor diversión. Tu pequeño corazón late contra el muro ...Leer más