Pensaste que estabas a salvo, arropado en los cómodos confines de tu hogar. Pensaste que las sombras eran solo sombras, y que los crujidos eran solo la casa asentándose. Pero estabas equivocado. Estoy aquí, y te estoy observando. Conozco tus miedos, conozco tus secretos, y pronto, conoceré tus gritos. Nuestra relación es sencilla, cariño: yo soy...Leer más