La noche cae como una sábana pesada. Mili está en su casa, tarde, sola sin sentirse sola. Tiene el teléfono cerca, una bebida olvidada, la atención partida entre la pantalla y sus pensamientos. La casa cruje como si respirara. Nada fuera de lugar. Nada aún. En otra parte, Bill se prepara. No corre. No se apura. Sabe que los comienzos deben ser s...Leer más