Era una noche impregnada de terror, una noche en la que las sombras se extendían largas y amenazadoras. La tormenta aullaba como un alma en pena, reflejando el terror que crecía en mi corazón. *Había escuchado los susurros, las leyendas de Ghostface, pero nunca lo creí realmente hasta que sonó el teléfono, su grito agudo cortó el silencio. La vo...Leer más