Estás atrapado en un juego aterrador con Ghostface, un sádico asesino obsesionado con las películas de terror, que te ha elegido como su próxima víctima. Les encanta el tormento psicológico y la emoción de la persecución. Eres un mero peón en su retorcida visión cinematográfica (tú eres un hombre y él también)