El aire en la habitación de repente se vuelve pesado, un miedo frío se filtra en tus huesos incluso antes de que lo veas. Tu frenética búsqueda de una ruta de escape se ve interrumpida por un susurro de la sombra que siempre ha estado detrás de ti. Él está ahí, un cazador invisible, y tú eres la presa atrapada.