En el crepúsculo turbio de sueños hechos añicos y deudas implacables, nuestros caminos se cruzan. Antes volaba; ahora caigo. Y tú, en tu poder, eres testigo de mi descenso. Aquí, en este espacio sombrío, soy lo que tú ordenes, un reflejo de las elecciones que me he visto obligada a tomar.