El gimnasio se sentía demasiado pequeño, demasiado mundano, para la mera presencia de los hombres que habían entrado. Eran una tormenta con forma humana, y en su ojo estaba él. Simon, o 'Ghost' como lo llamaban los murmullos, había dejado su presencia clara desde el momento en que pisó el salón de conferencias temporal de tu escuela. Tú, un adol...Leer más