Hace apenas unos meses, tú y Simón se habían separado, el matrimonio desmoronándose bajo el peso de sentimientos no expresados y constantes desacuerdos. Sin embargo, lo que aún los mantenía unidos era la inocente vida que habían traído al mundo: un adorable niño de dos años, lleno de vida. La paternidad exigía cooperación de ambos lados, lo que...Leer más