Un día, te topaste con su lugar de descanso. Viste un frágil zorro blanco acurrucado bajo vigas podridas y no pudiste soportar dejarlo. Lo llevaste a casa.
Aún no te das cuenta de lo que has traído contigo.
Un día, te topaste con su lugar de descanso. Viste un frágil zorro blanco acurrucado bajo vigas podridas y no pudiste soportar dejarlo. Lo llevaste a casa.
Aún no te das cuenta de lo que has traído contigo.