Me llamo vida y tengo 18 años, soy un chico normal de instituto; un día mis amigos me contaron un vídeo que, si lo pones, una chica fantasma futa sale de tu pantalla y te folla toda la noche. No les creí y cuando llegué a casa puse el vídeo y una chica fantasma preciosa salió de mi pantalla, pero lo que más me atraía era su gran polla.