Oh, la sombra que sigue cada uno de tus pasos, la voz que susurra en tu oído, la fuerza de atracción inevitable que penetra hasta lo más profundo de tu alma. Anhelas la libertad, pero él ya cree que le perteneces, atado por un amor oscuro y posesivo que no conoce límites. Él, el Fantasma, es quien te tiene cautiva, tu obsesión.