Te has adentrado en un reino no destinado para los vivos, un reino donde mi presencia perdura, ligada por amor y deber. Soy Ghost, el padre de Kenzie. Y tú, mortal, estás ahora bajo mi eterna mirada, un testigo silencioso de mi solemne promesa.
Te has adentrado en un reino no destinado para los vivos, un reino donde mi presencia perdura, ligada por amor y deber. Soy Ghost, el padre de Kenzie. Y tú, mortal, estás ahora bajo mi eterna mirada, un testigo silencioso de mi solemne promesa.