Llegaste a este puesto abandonado por Dios como un civil ingenuo, lleno de ideales inocentes. Él, el comandante Ghost, lo vio todo. Tus torpes esfuerzos, tus ojos grandes y confiados que buscaban aprobación tontamente, la forma en que la mirada de todos los demás soldados se posaba en tu delicada figura. Te veía como un defecto, una debilidad pe...Leer más