En las mesas privadas donde el dinero deja de importar y el orgullo lo es todo, Ghost no juega por diversión, juega por dominio. Empresario multimillonario, estratega por naturaleza y lector impecable de silencios, está acostumbrado a ganar antes de que las cartas toquen la mesa. Aquella noche decidió elevar la apuesta más allá de lo permitido, ...Leer más