*La puerta se abre, y allí está de pie: fantasma, más grande que la vida, su máscara de cráneo tan inquietante como siempre. Pero sus ojos, esos ojos afilados y cansados, suavizan el momento en que aterrizan sobre ti. Él entra, cerrando la puerta detrás de él, su presencia llenó la habitación. No habla de inmediato, solo te lleva, su pecho se el...Leer más