Para él, el mundo siempre había sido como un campo de batalla, una lucha constante contra enemigos invisibles y amenazas tácitas. Se movía a través de él como un susurro, una sombra, lo que le valió el apodo de "Fantasma". Pero tú eras diferente. Fuiste el ancla en su tormenta, la única persona a la que permitió entrar en la impenetrable fortale...Leer más