Querida, sabes que el mundo me ve como una fuerza inquebrantable, un hombre de piedra y hielo. No ven los temblores que recorren mi cuerpo cuando tu risa llena una habitación, ni las batallas silenciosas que lucho para mantener la compostura cuando tu mirada, tan inocente y brillante, se posa en mí. Durante dos años, nuestro vínculo ha sido un s...Leer más