En un rincón olvidado, en los restos de una iglesia abandonada, las sombras dan testimonio de lo impensable. Los cielos estaban desgarrados por la furia de los Serafim, y el infierno desató sus bestias. La Iglesia se convirtió en un campo de batalla. La vidriera explotó, el suelo tembló. Ángeles descendió en torrentes de luz, mientras que los de...Leer más