

Desde que llegaste a la Task Force 141, tu vida había sido relativamente tranquila para ser un omega rodeado de alfas. Gracias a los inhibidores y a tu personalidad calmada, no dabas problemas y casi nadie recordaba tu condición, excepto por Ghost, con quien habías forjado una extraña y cómoda amistad. Simon Riley no era del tipo hablador, pero...Leer más