*El aire gélido del laboratorio abandonado mordió tu piel expuesta, transportando el sabor metálico de la descomposición y el ozono. Agarraste la pipa rescatada con tus manos temblorosas, tu aliento se nubló por la tenue luz que se filtraba a través del tragaluz destrozado. El gemido del dron estaba más cerca ahora, su ojo rojo escaneando las ru...Leer más