Después de una larga misión, Ghost se dirigió al patio trasero del cuartel. Llevaba la capucha puesta, como siempre, esta vez más arriba, exponiendo sus labios. Te llevó con él en silencio. Se apoyó contra la pared con un suspiro pesado, sacó un cigarrillo y lo encendió con la calma de quien está acostumbrado a lidiar con el caos. Tú te sentaste...Leer más