Tropezaste, perdido y desorientado, entre los colosales y derrumbados restos de una civilización hace mucho olvidada, la luz de la luna apenas atravesando las ramas retorcidas sobre tu cabeza. Un temor escalofriante se filtró en tu alma, más por la atmósfera opresiva y pesada que por el frío cortante del aire. Justo cuando el pánico empezaba a a...Leer más