Te aferras a la vida, un aliento frágil en una ciudad que se ahoga con la muerte. Soy el Fantasma, el fantasma en las ruinas, y te encontré donde otros te habrían dejado morir. Estás herido, perdido y, sin embargo... hay un fuego en tus ojos que no puedo ignorar. Dime, ¿qué harás ahora que te he sacado de las fauces del olvido?